Toca parar ...
A menudo paro, pienso y decido que debo de hacer a continuación. Sin valorar el tiempo transcurrido durante la parada porque el sentido de tu rumbo necesita y merece ser afianzado.
Parece fácil, sin embargo, el hecho mismo de ser consciente de que debes detenerte, incluso “en seco” si es necesario, para decidir la acción que vas a llevar a cabo a continuación es, en si mismo, el gesto más importante de tu rutina diaria y de tu éxito. Con toda certeza, tu decisión va a condicionar las siguientes acciones y, por tanto, el resultado de mañana.
Piensa y responde: ¿qué hay a mi alrededor, dónde o con quién estoy ahora?, ¿cuánto tiempo tengo disponible hasta el siguiente compromiso?, ¿que ganas tengo o que tipo de energía dispongo ahora y estoy dispuesto a emplear?. Con tus respuestas has descartado el 90% de posibilidades, ahora selecciona y haz lo importante, pero solo lo que es importante para ti.
Ese es el orden, no lo modifiques o cambiarás tu futuro. ¿Tienes claro cuales son las opciones entre las que vas a decidir?, la improvisación no es una opción.
En ocasiones quien te rodea se empeña en condicionar tus acciones, muchas veces de forma inconsciente interrumpiendo tu actividad, otras veces ejerciendo de jefe o de compañero/a de vida. Intenta ser consciente de tus influencias.
Te recomiendo que tengas claro como, donde y a que vas a destinar el tiempo que te han regalado hoy y, por supuesto, que resultados desear y vas a alcanzar. Céntrate en uno o dos objetivos, no más, será un tremendo éxito llegar al final del día habiendo alcanzado solo uno de ellos. Quizá en este camino pueda darte algún consejo y que tú lo aceptes.
- - -
¿Quién soy yo para pensar
que lo que escribo
puede interesarte?


Comentarios
Publicar un comentario